Jugar – Definición y conceptos educativos

La palabra «juego» en su uso habitual va ligada, por un lado, al hecho de jugar; esta acción, actividad funda tal en la vida del niño, hace referencia a lo que normalmente llamamos como «el juego» (en inglés utilizaríamos la palabra «play»). Este concepto, atendiendo a todos los significados del verbo «play», abarca multitud de acciones diferentes y es muy difícil delimitar con precisión su ámbito.

Por otra parte, en cambio, cuando hablamos de «un juego» hacemos referencia a una actividad reglada (game) que tiene relación con lo que llamaríamos también como «partida» Jugar al juego del escondite; al juego de la petanca, etc.).

Es importante tener presente esta doble significación del concepto «juego», ya que nos puede llevar a un error.

jugar
niños y niñas jugando

EL JUEGO COMO MEDIO EDUCATIVO

Los monitores de un centro son los responsables de todos los niños del centro, aunque, para facilitar el trabajo, hay una distribución en equipos de monitores de grupo. Es por este motivo que las grandes líneas pedagógicas de actuación de este proyecto colectivo que es un centro de esplai, deben estar consensuadas por el equipo de monitores, del mismo modo que lo está el ideario. El diálogo, la corresponsabilidad, el esfuerzo común, el trabajo de equipo, son elementos tan enriquecedores que ningún centro debería prescindir. El consenso debe ser un estilo concreto de trabajar y el ámbito del juego es, también, uno de estos aspectos a trabajar en el grupo de monitores y monitoras.

Y así mismo deberíamos tener bien presente, como equipo, la importancia del Juego en el desarrollo integral del niño. Nuestro trabajo educativo comienza a partir del planteamiento de preguntas y conflictos relacionados con el Juego, pero a la vez debemos tener presente nuestra propia experiencia, la experimentación que cada uno de nosotros hacemos del juego como actividad placentera.

También hay que ser conscientes de la importancia educativa de la observación del Juego. El análisis de situaciones cotidianas del juego, desde el punto de vista educativo, es un elemento fundamental a tener en cuenta para darnos cuenta de que en el juego espontáneo se manifiesta la personalidad del niño.

Así pues, en todo tipo de juego hay un estilo educativo que fomenta unos valores determinados, tanto a nivel individual como a nivel colectivo.

Trabajar por un estilo educativo no significa; sólo, optar por un modelo de hombre/mujer y de sociedad que tengan unos valores concretos, sino que implica, también, tener un estilo metodológico basado en acciones y actitudes que nos ayuden a crecer; a trabajar (como educadores que somos) para conseguir un modelo de hombre/mujer más completo, menos desnaturalizado, más armónico. Es importante tener presente este aspecto a la hora de ver qué papel «juega» el juego en todo este planteamiento.

Sería también interesante que los educadores supiéramos ver en el juego el principio de la norma como consenso, como comienzo de la vida democrática. La norma, indisociable del juego, como consenso (inestable) pasará a ser regla (estable), para convertirse; finalmente, reglamento (concreción).

No hay que olvidar; sin embargo, que educar en el esplai es educar en actitudes y por ello habrá que trabajar:

Jugar a nivel individual:

  • reconocimiento y apreciación de las propias posibilidades lúdicas
  • participación activa e interactiva en las actividades lúdicas
  • disponibilidad y dinamismo en las actividades lúdicas
  • disfrute en la realización de actividades lúdicas
  • autosuperación personal frente de opiniones y de actitudes parciales

A nivel de relación con los otros:

  • sensibilización ante la importancia de la comunicación lúdica
  • aceptación y respeto de la diversidad de juegos, física, de opinión y de acción
  • interés de colaboración y coordinación en las actividades lúdicas colectivas

A nivel de respecto al entorno:

  • interés para ordenar y cuidar el material utilizado en las actividades lúdicas
  • sensibilización para la interacción con el entorno en las actividades en la naturaleza, en el centro de esplai y en la ciudad
  • valoración de la austeridad y sencillez en los elementos que conforman la actividad lúdica
jugar a la cursa de sacos
Cursa de sacos

EL JUGAR DEL NIÑO: DEFINICIÓN Y CONCEPTO DE JUEGO

¿QUÉ ES JUGAR?

La definición de juego dependerá de la opción educativa elegida. Nosotros partimos de una posición en el ámbito del juego infantil que es a la vez instrumental (el juego es útil y necesario), constructiva-interactiva (en el juego se construyen conocimientos que se hacen y se dicen cosas interesantes entre compañeros y compañeras), representativa (se juega con las ideas que se tiene sobre las cosas) y social (el juego toma sus temas y sus formas del contexto cultural que rodea a los jugadores). no hace falta decir que en este planteamiento creemos que es muy importante tener presente los trabajos de autores como Vigotski. Bruner o Piaget que, pese a discrepar en muchas cosas entre ellos, aportan un cuerpo teórico-práctico fundamental a la hora de in intervenir educativamente en el ámbito del juego.

Esta opción, de la que partimos, estructura nuestra reflexión e intervención educativa en el ámbito del juego.

Además, hay que tener presente la diferencia que hay entre el juego del adulto, el del adolescente y del niño. Para un adulto, el significado de juego es todo lo que no es trabajar. Para un niño es su manera de expresarse y, por tanto, llena todos los aspectos de su persona. El juego es su actividad fundamental: la vida del niño es juego; juega a crecer y crece jugando. Para el adolescente, el juego toma un sentido de desafío y de burla de todo aquello que rodea. Debido a la búsqueda de su propia identidad, y sin olvidar este sentido de mofa y provocación, los juegos del adolescente se basan en la orientación y la destreza.

Llegar a definir qué es «juego» parece, aún hoy, una tarea bastante difícil debido al alcance que este término tiene. Las diversas definiciones llegan a ser complementarias. Hay que intentar hacer una definición valorando todos los aspectos del juego, encontrando unas características comunes a todos los juegos.

Trataremos de dar una visión descriptiva e integradora del niño que nos facilite una aproximación a la caracterización del juego infantil.

El Juego es la actividad fundamental del niño. Es por eso que Froebel decía:

En la infancia la ley de la actividad es la ley del Juego.

La vida del niño es juego. es su actividad fundamental. No hay separación entre «tiempo de trabajo» y «tiempo de juego» (como sucede en el adulto). La vida del niño se desarrolla en «dado de juego».

Jugar produce placer
Jugar siempre produce placer. Puede que este placer no vaya acompañado de ningún signo externo, pero si un niño Juega a disgusto o no se divierte con lo que está haciendo, no podemos decir que está Jugando. En el juego se fomenta y desarrolla la capacidad de disfrutar en el niño.
Es una actividad espontánea, voluntaria y escogida libremente.
El juego es la actividad infantil caracterizada por la espontaneidad. El niño y la niña se sienten libres para actuar como quieren, escogiendo el tema del juego, el personaje … Las conductas «serias» están condicionadas por las propiedades de la realidad externa a la que intenten adaptarse. El juego, por su parte, debe dejar que el niño se sienta Libre para actuar; para representar el personaje que quiera. El niño, sin embargo, para jugar; debe adaptarse a unas reglas que marcan el personaje que representa y en las normas del juego.
Es una finalidad en sí mismo.
Las conductas «serias» se evalúan según el logro de los fines propuestos. El juego, por su parte, es una finalidad en sí mismo. El objetivo del Juego son las propias acciones que lo constituyen. Lo gratuito es una característica intrínseca al juego del niño.
Jugar tiene carácter de ficción, en oposición a lo que es real.
Hay varios psicólogos que determinan que el juego en el niño aparece cuando puede asumir un rol, cuando hay un juego simbólico, dejando como pseudojuegos las primeras manifestaciones motoras. En el juego, el niño o la niña cambia lo que la realidad le exige para actuar con las normas y reglas que se impone a sí mismo
El Juego es acción y participación activa.
Jugar es siempre una participación activa, pero esta actividad no debe ir asociada con la idea de movimiento sino de actitud.
El Juego guarda conexiones sistemáticas con lo que no es juego.
En el desarrollo psicomotor; intelectual, psicosexual, de la creatividad, del desarrollo del lenguaje o de los papeles sociales del niño, hay muchos aspectos que son tratados por el juego, ejercicios que preparan para un mejor desarrollo.
Uno de los motores principales del Juego es el deseo de ser grande.
El niño juega, y sobre todo el de preescolar; a ser grande, a hacer «como si …»; pero cuando se compara con el adulto siempre se encuentra en una situación desfavorable.
El juego es autoexpresión, descubrimiento del mundo exterior y de sí mismo.
En el juego, sobre todo en el espontáneo, el niño aprovecha para expresarse y, al mismo tiempo, para descubrir y experimentar las sensaciones, los movimientos y las relaciones con las que se va formando y reconstruyendo sus conceptos sobre el mundo.
jugar es divertido

MARCO PSICOPEDAGÓGICO EN EL QUE SITUAMOS NUESTRO TRABAJO COMO EDUCADORES/AS

ESTUDIOS SOBRE EL JUEGO INFANTIL

A lo largo de la historia han habido diferentes investigaciones sobre el juego infantil. Las primeras aparecen con Platón. Pero el salto cualitativo se da a partir del siglo XIX con las teorías de Schiller, Lazarus y de Spencer.

Durante el siglo XX estos estudios se han intensificado. Desde los primeros años las teorías se han ido sucediendo y como complementando Gross, Hall, Freud, Chateau.Wallon, y la escuela soviética con Vigotsky y Elkonin son los principales autores. Estas teorías se complementan ya que ven el juego desde puntos de vista totalmente diferentes y, por tanto, aportan visiones que, tomadas de una manera global, ayudan a entender el juego infantil.

Hay que ser conscientes del enriquecimiento que aporta el monitor/monitora el conocimiento de aspectos tales como las diferentes teorías psicológicas que hacen referencia al juego infantil (historia del juego en la que los monitores/monitoras no son, de entrada, mucho receptivos).

Ante esta riqueza en el estudio del juego es necesario que como monitores y monitoras rehuimos planteamientos donde la «historia pedagógica colectiva» parece siempre empezar de cero. El trabajo de los educadores que nos han precedido es una experiencia y una reflexión que no podemos rechazar.

Aunque no es nuestro objetivo hacer una mención extensa de estas teorías sí creemos que puede ser interesante, para los monitores, conocer a grandes rasgos la teoría de Piaget.

Sus planteamientos son, en estos momentos, una de las bases psicológicas de la reforma educativa de nuestro país. Su manera de entender el juego nos permite analizarlo evolutivamente.

Para Piaget, las diferentes formas de juego son consecuencia directa de las transformaciones que ofrecen las estructuras intelectuales; el juego es una manifestación del pensamiento infantil. Mediante el juego, el niño investiga cognoscitivamente el entorno y puede elaborar y desarrollar sus estructuras mentales. Este aprendizaje lo hace mediante un seguido de asimilaciones de la realidad al se estructura del pensamiento y una acomodación a este mundo. El punto más alto de este proceso es el juego simbólico donde los esquemas son utilizados fuera de contexto y, por tanto, son símbolos que representan algo que no es.

Piaget propone tres tipologías de juego. Son unas tipologías que evolucionan según se modifica la estructura del pensamiento:

  • juego sensorio-motor: consiste en repetir; por placer; actividades adquiridas. Las repite con una finalidad de adaptación al medio.
  • juego simbólico: traba en el juego un lenguaje construido por uno mismo donde se puede expresar y que puede modificar en la medida de sus posibilidades. En el juego simbólico también aparecen conflictos inconscientes.
  • juego reglado: estos juegos se transmiten socialmente y, por tanto, hacen progresar la vida social del niño o niña.
  • juego de construcción: no es un juego característico de una edad determinada, sino que varía en función de los intereses lúdicos a lo largo del desarrollo (juegos de apilar; guardar y sacar objetos, construir eso que necesita el juego que está haciendo –un castillo, una casa, etc.– hasta llegar a la imitación como prioridad –construcción de objetos que funcionen, cocinar alguna cosa que se pueda comer– donde, sin perder la capacidad creativa del juego, el niño/a se acerca al trabajo).
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Ilias Hajani

Ex monitor de Ocio y tiempo libre del Centro de Esplai Lluís Maria Chanut (Badalona). Los 7 años de mi experiencia como monitor de tiempo libre me han animado a abrir esta página para recordar los viejos tiempo y ayudar en lo que haga falta.

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